To read in English, click here.
Para ler em Portugus, clique aqui.
Nunca ha habido un aficionado al ftbol ms loco que mi abuelo, te lo juro.
S que todo el mundo que est leyendo esto en Espaa pondr los ojos en blanco y dir: "No, no, no, mi to es todava ms loco". Pero os digo una cosa: si hubierais tenido la oportunidad de conocer a mi abuelo, lo entenderais.
Mi abuelo llevaba la Tasca Fernando, la mayor pea del Bara en las Canarias. Era un restaurante de tapas de los de toda la vida, con el techo de madera, las sillas de madera, la barra de madera, todo de madera. En las paredes haba fotos de nuestra familia (nuestra familia real y los jugadores del Bara, claro).
Yo crec corriendo entre las mesas. Mi abuela no soportaba que mi hermano y yo jugramos la final del Mundial mientras ella iba llevando la comida a las mesas, as que siempre nos mandaba abajo, a la "sala VIP". Era como un pequeo stano debajo del restaurante, donde guardaban el vino y las cajas. Pas buena parte de mi infancia all abajo, chutando la pelota contra la pared. De hecho, tena 7 aos cuando ganamos el Mundial de Sudfrica. Es la edad perfecta para obsesionarte, no? Antes incluso de saber atarme los cordones, ya tena claros mis sueos:
-
Ganar el Mundial con Espaa.
-
Ganar la Champions con el Bara.
Fcil.
Estbamos ms cerca del Shara que del Camp Nou, pero ser de otro club era imposible. Mi abuelo se encarg de que as fuera. Si le hablabas del Real Madrid, te responda directamente: "No. Morir sin poner el pie en esa ciudad".
No era ninguna broma. Un fin de semana, hizo un viaje con sus colegas para ver jugar al Bara en el Camp Nou. A la vuelta, hacan una escala rpida en Madrid. Cuando el avin aterriz, todo el mundo cogi sus maletas y se baj. Menos mi abuelo. l se qued ah sentado en su asiento, sin moverse.
Al cabo de diez minutos, se le acerc la azafata y le dijo: "Seor, se encuentra bien? Tiene que bajar".
Y l solt: "De ninguna de las maneras. Eso da mala suerte para un cul. A m llvenme a Tenerife".
Ella intent convencerlo, pero l no se mova de ah.
Entonces dijo: "Vale, y si me traen una silla de ruedas? As no cuenta, verdad?".
Y sabes qu? Al final lo llevaron hasta la puerta de embarque en una silla. Al menos, as contaba la historia.
Era todo un personaje. Siempre iba a ver los partidos del Tenerife cuando el Real Madrid vena a jugar a Canarias. Iba solamente para ir contra el Madrid. Evidentemente, l estuvo en la ltima jornada de la temporada en 1992. Todos los barcelonistas saben lo que pas en Tenerife en 1992. Yo no haba ni nacido, pero mi padre me ha contado la historia como cien veces.
Era el ltimo partido de la temporada, y el Real Madrid solo necesitaba un punto para ganar el ttulo. El Bara iba segundo. Mi abuelo fue al partido con su corbata del Bara y todo. En la primera parte el Madrid se puso 0-2.
Era el da ms triste de su vida.
Algunos de sus amigos del barrio eran madridistas, y los vea al otro extremo del estadio, en la grada del Real Madrid, saltando y celebrando. Saba que despus iban a invadir la Tasca Fernando. No se lo iban a dejar olvidar nunca.
Entonces ocurri un milagro.
1-2.
OK. Vamos.
2-2.
Dios mo. Vamos, vamos, vamos!!!
3-2 para el Tenerife!!!
Mi familia dice que, cuando son el silbato de final del partido, mi abuelo, que entonces tena 60 aos, se levant de su asiento y atraves todo el estadio corriendo para encontrarse con sus conocidos madridistas. Creo que no haba corrido as en 30 aos.
Fue uno de los mejores das de su vida.
Mi abuelo falleci cuando yo era todava muy pequeo. Se fue mucho antes de poder ver mi carrera como futbolista. Pero todava nos quedan las historias. Todava tenemos su corbata del Bara y su restaurante. Y lo ms importante que nos transmiti fue su pasin por el ftbol. En mi familia, el ftbol se vive y se respira.

Cortesa de Pedri
Es curioso porque en las Canarias solemos tomarnos todo lo dems de una forma muy relajada. El jugador canario tiene un ritmo especial en el campo. Tenemos una forma de divertirnos y de no sentir la presin. En el campo hacemos lo que nos viene a la mente. Creo que por eso salen tantos jugadores creativos de aqu.
Recuerdo que mi padre sola llevarme a los entrenos pronto por la maana despus de trabajar toda la noche en el restaurante. Y siempre paraba en la gasolinera a tomar su caf.
Yo me pona de los nervios.
"Pap, que voy a llegar tarde. Hoy no podemos pararnos".
Y l deca, en su estilo canario...
"Reljate, los buenos jugadores siempre llegan tarde".
"Pero yo no soy Ronaldinho, pap! El entrenador se va a enfadar".
"Vamos bien. Tranquilo".
Mi padre tiene una perspectiva fantstica de la vida. De joven fue muy buen portero, pero tuvo que renunciar a su sueo cuando falleci mi abuelo para poder llevar el restaurante. Mi padre y mi to eran los nicos camareros, hasta que mi hermano creci y le pusieron a trabajar.
A m, la verdad, nunca me hicieron trabajar. Vieron algo especial en m. Y siempre tena permiso para salir y jugar al ftbol despus de la escuela.
Excepto un da! Un famoso da!
Creo que tena 13 aos. Eran las fiestas del pueblo, y mi to, de hecho, es monologuista. Para m es Pepe, pero para el pblico se transforma en Don Jos. No puedo contar ni siquiera un chiste, porque es humor canario, y si no eres de mi isla, no tendra gracia. Pero el da que mi to tuvo que ausentarse del restaurante para actuar en las fiestas del pueblo, mi padre me llam para que echara una mano cuando aquello estaba a tope.

Cortesa de Pedri
Bueno... correr con un baln es muy distinto de estar detrs de la barra.
Dios mo.
Yo estaba en la barra sirviendo bebidas. Ese era mi trabajo. Mi padre vena con prisa y me iba cantando los pedidos que yo tena que servir.
"Dame 2 Coca-Colas, una Fanta y 3 cervezas".
2 Coca-Colas, una Fanta...
Pero antes de tener las Coca-Colas servidas en los vasos con las pajitas y el hielo, mi padre volva ya con el siguiente pedido.
"Dame 2 vasos de vino, una Fanta y 3 Coca-Colas. Rpido!"
Me daba vueltas la cabeza. Me dolan las piernas.
Dije: "Pap, cundo es el descanso?".
Mi padre dijo: "Descanso? Qu descanso? Esto no es como el ftbol".
Al final de la noche, estaba molido.
Mi padre me pregunt: "Qu te ha parecido?".
Yo dije: "Sinceramente. Os tengo mucho respeto a ti y a Pepe. Estoy destrozado".
Mi carrera en la Tasca Fernando termin despus de una sola noche, gracias a Dios. Puse todo lo que tena en el ftbol. Unos meses despus, estaba jugando en el equipo de mi pueblo, cuando mi padre empez a recibir llamadas de clubes ms grandes. Empez con el Deportivo y finalmente llam el Real Madrid para saber si me animara a ir a probar en su academia. Mi familia no saba cmo llevar este tema, porque nosotros ramos gente normal. No tenamos experiencia con agentes ni con todo ese mundo.
Recuerdo que algunos amigos me preguntaron: "El Real Madrid? De verdad vas a ir? Qu locura!". Porque entonces yo todava jugaba al ftbol en el parque con ellos, sabes? No pareca real.
Dije: "Desde luego. Tengo que intentarlo".
Algunos conocidos del barrio llegaron a llamar al Bara para ver si estaban interesados en m. Pero la verdad es que yo no estaba en su radar por aquel entonces.
Recuerdo a gente bromear: "Si tu abuelo estuviera vivo... Dios mo".
Mi padre me llev a Madrid y, cuando llegu a la academia, todos los dems chicos estaban ya instalados en la residencia, e iban a clase todas las maanas. Yo estaba por mi cuenta en el hotel todo el da, sin nada que hacer, aparte de mirar el telfono hasta la hora del entrenamiento. Aquello no fue ideal para mi mentalidad.
Despus de una semana me enviaron de vuelta a casa. Simplemente no tena que ser.
Para ser sincero, fue una cura de humildad. No es agradable volver a casa y ver a tus amigos cuando todo el mundo sabe que no te ha ido bien. Pero nunca olvidar que en casa todo el mundo me apoy muchsimo. Y lo mejor es que en mi pueblo todo el mundo es un poco humorista. Todos se rean un poco de la situacin.
"No te preocupes, tu abuelo nunca hubiera permitido que jugaras en el Madrid. Seguro que estaba hablando con el de arriba, y... Dios hizo que nevara justo ese da!"
En aquel momento nunca lo hubiera pensado, pero todo pas por un motivo. Todava era un chaval, sabes? Necesitaba tiempo para madurar. Acab en la academia de Las Palmas, cerca de mi casa, e incluso eso ya fue un poco una locura, porque con 15 o 16 aos ya estaba viviendo por mi cuenta por primera vez. Recuerdo ir a hacer la compra al supermercado con mis compaeros de equipo y salir con cualquier cosa menos comida de verdad. Tenamos suerte si al llegar a casa haba una pechuga de pollo normal en la bolsa.

Cortesa de Pedri
Pero luego, cuando queramos frerla en la sartn, tenamos que mirar en YouTube cmo hacerlo.
"Pedri, nos olvidamos del aceite".
"El aceite?"
"S, hace falta aceite para cocinar! Pero t no creciste en un restaurante?"
Y ya tena que llamar a mi madre...
"Mam, cmo se cocina una pechuga de pollo sin aceite?"
No tenamos ni una pizca de sal. Era ridculo. Pero as es como aprendes a crecer.
Lo nico que hacamos era ir a los entrenos y jugar al FIFA. Nunca olvidar cuando llegu al primer equipo y consegu mi primera carta de FUT. Tena 72 de media, y todo el mundo se rea de la foto que me pusieron. Pareca que tena 10 aos. Pero fue el mejor da de mi vida.
Recuerdo a mis amigos en casa preguntndome: "Hermano, cuando juegas al FIFA, te pones a ti mismo?".
Y yo responda: "No. Soy demasiado malo! Me quedo en el banquillo. Solo salgo 5 minutos al final".
Despus de un ao en Las Palmas, mi padre empez a recibir llamadas telefnicas. l y mi madre me lo ocultaron hasta que no hubo ms remedio que decrmelo. Intentaban protegerme.
Recuerdo que un da mi padre me llam y dijo: "Hay unos cuantos equipos interesados en ti. Tienes que tomar la decisin de si quieres quedarte o marcharte".
Yo dije: "Vale... Dime qu equipos son".
"Bueno, quieres ir al grano? Porque creo que cuando te diga uno de los equipos, no querrs saber nada del resto..."
"Dime".
"Bara".
"Qu?"
"S, de verdad, el Bara".
"Vale, pues ya est. Vamos".
Obviamente, en mi familia fueron lgrimas y ms lgrimas. Los primeros en saberlo fueron mis tres mejores amigos: Fran, Rubn y Dani. Reaccionaron como solo un canario hara.
Dani me dijo: "Pero, no lo entiendo. Cmo puede ser que el Bara te llame? Si no eres tan bueno. Yo juego contigo cada da! Eres bueno. Pero... Venga hombre! Vas a jugar con Busquets? Supongo que sers suplente, no? Vaya locura, hermano..."

Alex Pantling /UEFA via Getty Images
"No s. Tal vez me envan de vuelta cedido".
"Hombre, pero tienes que conseguir quedarte. Podemos venir a vivir contigo y ser como Entourage. Yo quiero ser Johnny Drama".
"T eres Turtle fijo, hermano".
Recuerdo que mi hermano vol conmigo a Barcelona, y tuvimos que ir en taxi al entrenamiento porque ninguno de los dos tena carn de conducir. Era la poca del COVID, as que tenas que llegar ya vestido de casa. As que ya me ves en el asiento de atrs de un taxi normal, vestido con toda la ropa de entrenamiento del Bara, camino de la Ciutat Esportiva Joan Gamper.
Bajamos del taxi, voy a la caseta de seguridad y digo: "Hola, me llamo Pedri. Vengo a entrenar".
El guardia me hizo seas para que pasara, y no tena ni idea de por dnde ir. Y cuando abr la puerta de la zona de jugadores, adivinad quin fue la primera persona que vi. Literalmente, la primera persona.
Es Leo.
Est delante de m. De verdad.
Me qued sin palabras. Intent presentarme, pero no s qu fue lo que dije.
Leo me sonri, me dijo que me relajara, y me acompa al vestuario.
Es divertido porque llegu en el mismo momento que Trinco, y durante unos cuantos das, nos quedamos en el gimnasio despus del entrenamiento, porque nos daba demasiada vergenza entrar en el vestuario con todas aquellas leyendas: Busquets, Piqu, Jordi, Leo... Nos quedamos por ah disimulando como si estuviramos haciendo estiramientos eternamente. Creo que nunca haba ganado tanta flexibilidad. Hacamos abdominales, nos atbamos bien los cordones de las botas o simplemente comentbamos cmo haba sido el entreno aquel da. Estbamos alucinando solo con estar all.
"Has visto? Busi nunca pierde el baln. Es una locura".
Al final Leo se nos acerc un da. Se debi dar cuenta de lo que estaba pasando, y dijo: "Eh, qu hacis aqu? Venid dentro con nosotros".
Leo nos llev al vestuario y nos mostr dnde sentarnos. ramos como dos cachorritos.
"Aqu? Puedo sentarme aqu?"

Joan Valls/Urbanandsport via Getty Image
Siempre le estar agradecido por eso. Leo y Jordi rompieron el hielo, y nos hicieron sentir cmodos. Pero yo no estaba seguro de si me quedara en el equipo o de si finalmente iban a cederme. Sinceramente, en el entrenamiento me sent como en casa. En los ejercicios de posesin, el baln se mova a la velocidad del rayo. Pero lo cierto es que, cuando juegas con genios, el baln siempre te llega al pie, en el momento perfecto. Te lo hacen todo ms fcil. Sent que lo estaba haciendo todo bastante bien, pero es el Bara. Miras la plantilla y piensas: "Realmente puedo encajar aqu?"
Un da, Koeman me llam a su despacho. Me dijo que me quedaba, y que poda jugar como extremo o como centrocampista. Intent ser estoico y profesional al mximo. Le di la mano, y luego recuerdo que me di la vuelta y sal de su despacho con una sonrisa enorme en la cara.
Me fui a casa, llam a mis padres y lloramos un buen rato.
Para nosotros no era simplemente un club grande. Era el Bara. Lo llevamos en la sangre.
Mi padre me record la promesa que le hice cuando era pequeo. Es que yo siempre fui un poco despistado. Cuando bamos a entrenar, siempre me dejaba las botas, las espinilleras o cualquier cosa en casa. Yo ya estaba soando con el partido. A veces tena que volver hasta casa a buscar algo. As que sola bromear conmigo: "Tienes que conseguir ser futbolista para que yo pueda ser tu asistente personal. Te seguir a todas partes para asegurarme de que llevas los calcetines. As no tendr que trabajar ms de camarero, y podremos volar juntos por el mundo".
Ese era nuestro trato.
Cuando supe que me quedaba, le dije: "Pap, vas a tener que asegurarte de que no me olvido las medias del Bara, eh? No puedo olvidrmelas en la Champions".
Para nosotros, cada da desde entonces ha sido increble.
Cuando era solo un nio en la "sala VIP", imaginaba que marcaba en el Camp Nou. Ahora puedo hacerlo de verdad.

Alex Caparros/Getty Images
Sabes qu es lo ms increble? Cuando eres nio, te haces una imagen mental de cmo ser, con esa pared de gente subiendo, subiendo y subiendo hasta el cielo. En tu imaginacin, el pblico no tiene cara, sabes? Es como una imagen borrosa. Pero en la vida real, cuando marcas y vas corriendo hacia la bandera del crner, puedes ver la expresin de los culs en la grada -personas de verdad, saltando de alegra- y te das cuenta de lo mucho que significa para ellos.
Es como si pudiera ver a mi propia familia mirndome desde la grada. "Los locos".
Las primeras veces que marqu despus del COVID, cuando volvi el pblico, no saba qu hacer con las manos. Cuando estaba en Las Palmas, mi familia siempre se rea de m por sacar la lengua cada vez que marcaba. No me daba cuenta de que lo haca. Era algo subconsciente. As que pens: "Vale, no puedes sacar la lengua en el Camp Nou. El abuelo me matara".
As que sala corriendo hacia el crner con los brazos abiertos. No saba qu hacer. Sabes cuando marcas en el FIFA y puedes hacer una celebracin, pero no sabes cul elegir? Ese era yo. Cuando llegaba a la bandera del crner, solo pensaba: "Vamos, que venga alguien a abrazarme para no hacer el ridculo, porque no s qu ms hacer".
Entonces, la primera vez que tuve das de descanso y volv a casa, estaba con mi familia, y me dijeron (de una forma que solo los canarios pueden): "De verdad necesitas una celebracin mejor. Haces el ridculo".
Dije: "Qu puedo hacer con las manos? Es que nunca s qu hacer".

Agustin Cuevas/Getty Images
Y entonces fue cuando las fotos de las paredes nos dieron inspiracin. En la Tasca Fernando hay un montn de fotos antiguas en la pared principal. Mi madre en la cocina, con su delantal de chef, preparando el mejor solomillo. Mi to haciendo un monlogo, micrfono en mano. Mi padre con una sonrisa de oreja a oreja, levantando el trofeo de la Champions. Mi abuelo est ah, sonriendo, con su traje y su corbata del Bara. Y lleva las gafas con ms estilo que habis visto nunca. Tintadas, de la vieja escuela, como una estrella de cine. As que, cuando me veis marcar, no son unos prismticos. En realidad, me estoy poniendo las gafas de mi abuelo.
Enseguida dediqu esa celebracin a mi padre, por todo lo que ha hecho por m. Tambin es mi manera de honrar a toda la familia.
Es como decirles, "Os podis creer lo lejos que hemos llegado?".
Sabes... Mi padre siempre dice que, si mi abuelo estuviera vivo y pudiera verme jugando en el Bara, probablemente tendra un ataque al corazn.
"Imagnate. Lo tendras aqu viviendo contigo. Te preguntara por todos y cada uno de los jugadores. Cmo es Lamine? Cmo es Frenkie? No te lo quitaras nunca de encima".
Hombre, ojal estuviera... ojal...
Creo que ni en sus sueos ms locos habra imaginado que su nieto sera algn da campen del mundo.

Nicol Campo/LightRocket via Getty Images
Es curioso: por mucho que en mi familia bromeemos con este club o con aquel, cada vez que nos juntamos como seleccin pasa algo muy especial. En Espaa, el ftbol nos vuelve completamente locos. De verdad. Pero tambin nos une. Se vio durante todo el verano, en la forma en que el equipo y el pas estuvieron unidos.
Cada jugador hizo lo que se le pidi para que pudiramos ganar, y le mostramos al mundo el carcter del ftbol espaol.
Suena surrealista decirlo, pero somos campeones del mundo.
Poder sacar a mi padre al csped despus de la final y tirarle un penalti con l en la portera... No, eso ni siquiera s cmo expresarlo con palabras.
l sacrific su sueo para mantener vivo el negocio familiar. Trabaj muchsimo para que yo pudiera salir fuera y ser simplemente un nio, jugando al ftbol todo el da, libre.
Ahora puede decir: "Mi hijo ha ganado el Mundial".

Franck Fife/AFP via Getty Images
Qu ms te puede dar una sensacin as, si no es el ftbol?
Nunca olvidar el desfile en Madrid, ver a todo el pas unido en un mar rojo... Dos millones de personas, todas juntas, viviendo el mejor da de sus vidas.
Es una emocin que no se puede comprar con dinero.
Te lo juro: ese da hasta mi abuelo habra roto su propia regla y habra venido a Madrid a celebrarlo con nosotros.
Probablemente est ah arriba en el cielo ahora mismo, hablando de ftbol todo el da con sus amigos. Un grupo de viejos amigos sentados por ah, con una copa de vino...
"Oye, creis que podemos repetir dentro de cuatro aos?"
"Tenemos el mejor centro del campo del mundo!"
"Quin nos va a parar?"
Abuelo, gracias por dejarme este amor por el ftbol en la sangre. Puede que ya no ests aqu, pero sigues formando parte de mi vida.
This article was originally published on www.theplayerstribune.com as Por Mi Familia .


