La mesa está servida para que en las 3 semanas que restan de la temporada regular 2020 de la NPB presenciemos y celebremos varias marcas importantes de jugadores latinos que están a punto de convertirse en realidad. La más importante de ellas son los 2.000 hits de la carrera profesional del venezolano José Celestino López, sumando los 1.005 que cosechó en las Grandes Ligas y los 992 que ya lleva en Japón. Eso quiere decir que sólo le faltan 3 imparables para llegar a esa codiciada meta. Sumar 2.000 indiscutibles de por vida es, quizás, la marca más prestigiosa a la que puede aspirar un bateador en el circuito nipón. De hecho, se trata del único registro que da acceso al llamado Meikyukai, o Club de los Jugadores Extraordinarios, que funciona como un salón de la fama paralelo del béisbol japonés. Se trata de una organización con fines de caridad que reúne a todos aquellos peloteros que hayan acumulado al menos 2.000 hits, 200 victorias o 250 salvados en sus carreras en la NPB y ser admitido al mismo es uno de los mayores honores a los que puede aspirar un jugador. Lamentablemente, las reglas actuales de la organización impiden que López pueda ingresar al mismo, no por ser extranjero, sino porque no consiguió sus 2.000 imparables en Japón. Se trata, sin duda, de una normativa injusta, porque con los jugadores japoneses que comenzaron sus carreras en la NPB y después emigraron a las Grandes Ligas, se hace una excepción y se toma en cuenta sus logros en Norteamérica, de manera que puedan ser admitidos. ¿Por qué entonces no se puede hacer lo mismo con aquellos que comenzaron sus carreras en la MLB y después se vinieron a Japón? El Meikyukai existe, por supuesto, para resaltar los logros de los jugadores japoneses, por lo que es probable que sus miembros no deseen que de pronto el grupo se llene de jugadores extranjeros que nada tienen que ver con su liga, como por ejemplo el estadounidense Adam Jones, quien acaba de llegar al circuito y hace poco alcanzó esa meta, Sin embargo, siempre es prudente hacer excepciones, como ocurrió en su momento con Ichiro Suzuki y Hideki Matsui, quienes no llegaron a los 2.000 hits en Japón sino que tuvieron que ayudarse de sus logros en la Gran Carpa. El 17 de diciembre de 2018 ya propusimos en este mismo espacio un cambio a las reglas del Meikyukai, de manera que López pueda ser admitido: aceptar los números de los peloteros que comenzaron sus carreras en la MLB y después llegaron a Japón, siempre y cuando al menos la mitad de ellos los hayan conseguido en la NPB. Es decir, López ya tiene 1.005 hits en las mayores y 992 en Japón. Si suma 13 imparables más, totalizará 2.010 en su carrera, con la mitad de ellos registrados en la NPB. Eso le permitía, según la normativa propuesta, ser admitido al Meikyukai. Es prácticamente imposible que eso ocurra, pero sin duda sería fantástico. Después de todo, el inicialista criollo ya ha completado 8 exitosas temporadas en el circuito nipón y no sólo está a punto de llegar a los 2.000 hits de por vida, sino que también ha ganado 5 Guantes de Oro en su posición. Por si eso fuera poco, ayer domingo llegó a los 200 dobles en la NPB y está apenas a 6 cuadrangulares de totalizar 200, que es una cifra que sólo un poco más de 100 bateadores han podido registrar hasta ahora en toda la historia del béisbol nipón. Independientemente de lo que pase, lo que sí es seguro es que el venezolano será reconocido cuando llegue a los 2.000 hits de por vida (le faltan 3), a los 1.000 hits en Japón (le faltan 8) y a los 200 jonrones en la NPB (le faltan 6) y todo es podría ocurrir en los próximos días. Como es costumbre en Japón, el juego se detendrá momentáneamente, se le presentará una pancarta con la marca respectiva para que pose ante los fotógrafos y además se le regalará un bouquet de flores como reconocimiento por su hazaña.(後略・終わり)